lunes, 10 de mayo de 2010

EL LEGADO en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires




En la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires




Fotos cortesía de mi buena amiga Mónica Ofredi, como siempre, pendiente de la cultura ¡y de las fotos! con gran placer publico el material qu me envió (creo que ya es corresponsal oficial de El legado, la hija de Hitler)






Desde Venezuela: ¡Muchísimas gracias, Mónica!

miércoles, 5 de mayo de 2010

Blanca Miosi en CAMBIO16


En el número de la semana pasada de la revista CAMBIO16, salió publicada una entrevista que me hizo Teo Palacios, a quien agradezco muchísimo por darme la oportunidad de seguir en cierta forma vigente. Les paso el enlace:www.teopalacios.com/pdf/Blanca.pdf
¡Muchas gracias Teo!



También me llegaron noticias de El legado desde Perú: En la mayoría de las librerías de Lima, especialmente de la cadena de Librerías Crisol, está agotado. Noticias Cortesía de Marco Ciccia, quien se dio el trabajo de recorrer las librerías buscando la novela. Desde aquí un saludo cariñoso, ¡y muy agradecido!

lunes, 19 de abril de 2010

Un comentario de Carla, de Taller Literario Kapasulino

Blanca, recién termino de leer tu libro, y tengo tantas cosas para decirte pero lo inmediato que me sale es WAWWWW! y APLAUSOS infinitos.Gracias por dar a conocer este libro, es fabuloso, increíble.Realmente te admiro, sos una gran escritora. Los detalles fabulosos, lo que debes haber investigado debe ser muchísimo, es maravilloso como vas contando los hechos sin perder cada detalle. Es increíble como va creciendo la historia junto a sus personajes mientras van creciendo y se van agregando generaciones.Obviamente lo que mas lamenté fue lo de Albert y Sofía, me había encariñado mucho con los personajes.Lo que no pude creer fue lo que pasó con Oliver, como se derrumbó su carácter, o fue quizás que siempre fue así en verdad.Es nefasto lo que el dinero y el poder puede hacer con nuestras vidas. Y también cómo un destino marcado puede hacernos, o quizás realmente creer que existe ese destino.Hubiera sido tan distinta la vida de Oliver sin esa herencia, creo que hubiera sido maravillosa junto a Justine, lamenté mucho lo que le paso.Qué decirte Blanca... voy a extrañar muchísimo leer el Legado. Esta semana junto a él fue fabulosa, me fui metiendo en cada uno de sus personajes, los conocí, los quise, los odié... experimente muchísimas emociones.Gracias Blanca por este libro, fue hermoso leerlo, y conocer la historia de dos personajes como Hitler y el mago fue enriquecedor. Gracias por haber escrito El Legado. Es un honor tenerlo en mi biblioteca.

Carla,

http://literariokapasulino.blogspot.com/

viernes, 9 de abril de 2010

El legado en la Feria Internacional de Guadalajara


Por cortesía de mi buen amigo Pedro de los Angeles http://bocetosliterarios.blogspot.com/, aquí unas fotografías de El legado en la FIL de Guadalajara, efectuada en Diciembre 2009 (eran unas fotos que me había prometido)
Y una reseña de nuestra querida Lola Mariné, de http://gatosporlostejados.blogspot.com/
Siempre resulta grato poder comentar una novela de un/a amig@ de la blogosfera, algo que, felizmente, parece que está ocurriendo cada vez con mayor frecuencia.
Hoy le toca el turno a El legado, la hija de Hitler, de nuestra compañera Blanca Miosi.Ya varios de vosotros habéis hecho la correspondiente reseña en vuestros blogs, por lo que no me voy a extender demasiado para no repetir lo ya dicho sino que me voy a limitar a dar mi opinión personal. La novela me enganchó desde las primeras lineas, y la he leído en un tiempo relativamente corto, lo que ya dice mucho en su favor. No es una novela histórica, sino una narración de ficción situada en un determinado momento histórico. Creo que su punto más fuerte es que está muy bien estructurada; me parece perfecta esa combinación entre acontecimientos y personajes reales y ficción, tras lo que se adivina un exhaustivo trabajo de investigación.
Los personajes están muy bien definidos, con lo que se consigue que todos ellos, sin excepción, resulten interesantes. Personalmente me parece fascinante el Mago Hanussen, con esa mezcla de bondad y maldad, de delirio y cordura que, precisamente por tratar de evitarlo, empuja a la desgracia a varias generaciones de su familia. Y la figura de Hitler, el monstruo humanizado por la pluma de esta escritora.
El interés en la trama no decae en ningún momento, y la brevedad de los capítulos hace muy cómoda la lectura.
Espero que Blanca no se enfade conmigo si digo que en El legado, la hija de Hitler yo veo dos novelas en una. A mi entender, la novela podría haber terminado con la historia de Sofía; la tercera generación, la de Oliver, daba para escribir una segunda parte independiente.
En conclusión, estamos ante una novela entretenida y amena que os dejará un buen sabor de boca.
¡Enhorabuena, Blanca!
Ahora, otro foto de la Feria:
Y otra reseña, esta vez de una lectora llamada María, no la conozco, pero dejó este comentario en Blanca Miosi y su Mundo:
Ayer terminé de leer el Legado: la hija de Hitler.
Me ha parecido un libro FANTÁSTICO, que me ha mantenido durante los últimos cuatro días “hipnotizada”.
Primero, me había dejado sugestionar por Welldone. A medida que avanzaba en la lectura, el arte de seducción de Conrad Strauss se apoderó de mí. Desperté del hechizo en la última hoja, para darme cuenta, que el trance por el que había pasado era fruto de Blanca. Ella ha tenido el poder en sus manos y me ha manejado a su antojo y sin darme cuenta, desde la primera hoja a la última del libro.
Un beso
¡Muchas gracias, Pedro, Lola, María! por personas como ustedes vale la pena seguir escribiendo!
B. Miosi

jueves, 18 de marzo de 2010

EL LEGADO: Una visión distinta, por Natalia Rubio


Me pasa constantemente. Es un wanderlust irrefrenable que lleva mi mente a distintos puntos del globo sin motivo aparente. Hasta ahora solo me había ocurrido con lugares, no obstante, he descubierto que el fenómeno se reproduce con ciertas épocas.

El legado, de Blanca Miosi, me ha llevado a una de las fechas claves para la humanidad: la Segunda Guerra Mundial. He leído muchísimos libros al respecto, sobre todo de Ken Follet y también de Danielle Steel. La época es tan fascinante que la sola mención en la contraportada favoreció mi predisposición a la lectura.

Hace ya un par de semanas que terminé de leer El Legado, y no me tomó mucho tiempo. De hecho me descubrí robando minutos de estudio para avanzar un par de páginas, en especial durante la primera mitad del libro, que es mi preferida.

Creo que el enfoque místico es muy original. No tenía ni idea de que Hitler pudiera haber recurrido a las ciencias ocultas para alcanzar su reinado. Me gusta la ambición de Erik Hanussen, el poder creer durante 411 páginas en la magia y el destino. Blanca, has conseguido hacerme dudar entre ficción y realidad, lo cual me encanta y hasta la fecha solo había logrado conmigo Dan Brown. Eso sí, no me gusta tanto que ganen los malos, y hacia la mitad del libro la fatalidad se escurre como tinta rojiza entre las páginas. Conservé la esperanza de que los descendientes de Erik Hanussen pudieran vencer el destino que les aguardaba, pero finalmente no fue así.

La magia se convierte entonces en sentido común. El afán por intervenir en el destino, si se le puede llamar tal, acaba conduciendo a los personajes a autocumplir las profecías de Welldone. Resultado: el desastre. La muerte de Sofía, mi personaje favorito después de Hannusen y Welldone, estaba admirablemente descrita. Después de que ella se vaya, algo se pierde en la historia. En el momento en que entran los nuevos personajes se diluye ese ambiente místico, que va siendo sustituido por una desgracia que asoma.

Pero de nuevo regresa el misterioso Welldone, para mí la clave de la historia, la piedra angular, el misterio y la chispa. Me caía bien el tipo. Un personaje que destila psicología. A pesar de sus escasas apariciones, es un iceberg con mucho hielo debajo del agua, o así lo imagino yo. Creo que podrían escribirse historias enteras sobre él.

Me ha gustado, Blanca, aunque la intromisión de la tercera generación, en contraposición al cariño que ya le había cogido al resto de personajes, se me hizo dura. Y para cuando le había cogido cariño a Justine… De nuevo la fatalidad. Maldita fatalidad.

Te felicito por el conjunto. La escalada al poder de Hitler, la gestación del nazismo, la ambición de Hanussen… Son temas interesantísimos, y tu visión sobre ellos añade algo importante, que a mi parecer se echa de menos en muchas de las historias contadas sobre la época: es ese baño de misticismo, de innovación, de nueva perspectiva.

Natalia Rubio

jueves, 11 de marzo de 2010

El legado, un comentario de Lucía

Hola Blanca,

Hace unos días terminé (he de decir que con pena) de leer El Legado. Hubiera deseado que durara más y más… Me ha parecido una historia maravillosa desde el principio al fin, que te atrapa y te envuelve desde sus primeras páginas, llevándote sin complicaciones en todo momento al entorno y época en los que transcurre la novela y que se van sucediendo en el tiempo tras las tres generaciones.


Acompañando a la ficción has ido entremezclando sabiamente datos históricos en una justa media, que ambientan el período en que se narra el relato a la perfección.


Con frases no demasiado largas y muy bien construidas, y capítulos cómodos de leer también por su extensión, nos has ido introduciendo sutilmente a los muy variados personajes creándoles a cada uno de ellos su propia vida y personalidad de tal manera que es fácil dejarse cautivar por la deslumbrante Alicia (Alice); llegar a admirar a la introvertida pero a la vez inteligente e instintiva Sofía; coger cariño al entrañable John Klein; valorar en profundidad toda la dedicación de Albert Garret hacia Alicia y Sofía; y qué decir del pobre de Will….; envidiar la fortaleza y valentía de Justine (cuya naturaleza hace merecida “justicia” a su nombre). Asimismo haces también una muy bien imaginable y detallada descripción de los lugares que nos induce a desear, por ejemplo, conocer el interior del majestuoso castillo de San Gotardo y su recóndito e intrincado sótano.


La misión del carismático Conrad Strauss (Erik Hanussen) no fue nunca fácil. En primer lugar por su “deuda” contraída con el señor de Welldone que le persigue durante toda su vida, y por otra parte bien distinta en su calidad de astrólogo y vidente de Adolf Hitler, su principal valedor, pasando este último de la admiración al odio hacia Hanussen a lo largo del tiempo.


Por su parte, Adolf Hitler nos muestra sus dos más enfrentadas caras: la del hombre enamoradizo (se traslucen sus nobles y a la vez pasionales sentimientos hacia su sobrina Geli vertidos después hacia Alicia) pero a la vez nos refleja también al hombre ambicioso con sus “ansias de dominio imposibles de detener” y su insuperable atracción hacia el poder.He notado dos partes bien diferenciadas en el libro, pues la trama hasta que Sofía se marcha a Estados Unidos bien podría haber sido en sí misma una historia independiente, pero nos haces seguir disfrutando más allá, ya que continúan las sorpresas y emociones cuando ella inicia su nueva vida y tiene a su hijo Oliver, continuador de la historia en su segunda generación, y a su vez cuando este, a pesar de las vicisitudes económicas y sentimentales con que se encuentra hacia Therese, conoce a Justine y ello no es óbice para que juntos puedan concebir esa tan temida tercera rama de la descendencia.


Se añade a todo esto un final de una gran valentía por parte de Justine y a un Oliver que se debate entre la gran cuestión final que le plantea el significado que ha tenido para él recibir el Legado y el que tuvo para el señor de Welldone.


En definitiva, todo un sinfín de aventuras, misterios, amores, odios, desvelos…. todo ello llevado de una forma muy fluida que consigue engancharte a la obra como pocas novelas son capaces. Mi enhorabuena, Blanca, por hacerme pasar ratos tan maravillosos con tu escrito.


De seguro es un libro de los que cuando pasan unos años se agradece una nueva leída, y por supuesto de recomendación total entre mis colegas amantes de la buena lectura.


Gracias amiga.

Un abrazo,

Lucía

jueves, 4 de marzo de 2010

¡El legado en Buenos Aires!


MÓNICA, http://www.expresamenteturkesa.com/, HA TOMADO ESTAS FOTOS EN BUENOS AIRES, ARGENTINA:

Esta foto es de la vidriera

Es la librería más antigua, de rancio abolengo, en Argentina.

Y aquí otras fotos, que ella amablemente tomó con su móvil:



























¡Gracias mónica! ¡Sos grande!

martes, 2 de febrero de 2010

El legado, según Mián Ros

La carátula que aparece aquí es una travesura de Mián Ros, cuya creatividad queda más que comprobada.

Antes de nada, quiero dejar constancia de que lo mío no es analizar las obras que leo, y menos dejar una opinión íntegra y profunda, ni tan siquiera parcial. Siento que la sensación que deja la lectura de una novela es íntima y personal, más allá del simple, "me gustó", o tal vez ese "me esperaba otra cosa". No obstante, tanto para bien como para mal, cada lectura deja impregnado algo en la conciencia que durará años, otras, quizá se lleguen a olvidar más bien pronto. Pero las más intensas, sin duda, vivirán por siempre a nuestro lado. Ese es el caso de la obra que hoy me acoge. De algún modo, ha sido especial. Tal vez por ese motivo no quiero dejar pasar la oportunidad de hacer una reseña, y dejar plasmado mi humilde impresión tras su lectura.

No sabría expresar con exactitud qué me atrajo de la novela de Blanca Miosi, El Legado. La hija de Hitler. O si, quizá fuese una complacencia adoptada tras las incursiones realizadas en la lectura del blog de la autora: Blanca Miosi y su Mundo, el cual recomiendo, al menos, una visita obligada."Espero no decepcionarte." Fueron las palabras de Blanca al saber que yo había comprado su última novela. "No lo creo" fue mi primer pensamiento al leer su deseo; deseo que ahora corroboro de viva voz.

Fue empezar a leer y al término del primer capítulo supe que ya no pararía hasta llegar al final. Y así fue, porque cuando una historia gusta nunca deseas que termine. Pero el FIN llegó, sólo entonces me di cuenta de la fuente de atracción que incitaba a leer el libro, y no era otro que el título, la sinopsis más corta y seductora expuesta como un código: El Legado. La hija de Hitler. Asombroso.

El Legado. La hija de Hitler, es una historia compleja y dura en una época donde vivir se hacía difícil, donde el nazismo se hacía un hueco en la historia, y donde personajes quedaron marcados por el protagonista de la novela, El Señor Destino, que profetizó hasta el final de los días el devenir durante tres generaciones de la familia de Erik Hanussen, astrólogo y ocultista de origen judío (cada persona es responsable de sus actos, pero nadie puede escapar de su destino).Para mí, Welldone era la clave. Desde el momento que supe de él se forjó en mi conciencia un lazo, tan flexible y amplio, que rodearía a todo aquél que se situara en su camino (creo que no me equivoqué).

La autora se mueve con maestría dentro de un orden cronológico de fechas y acontecimientos que surgen a través de los años. Descubre con habilidad y sencillez la historia, a la par que va llevando con astucia los diferentes giros de la trama atrapando a los lectores; mostrando y sacando de escena personajes que entonan perfectamente, y definidos de un modo práctico. La sutil ambientación es la justa para ponernos en situación. Frases cortas encadenadas a otras con frescura sostendrán la tensión hasta llevarnos a la última hoja.

Sin duda, y bajo mi modesta opinión como lector, es una obra a tener en cuenta para leer al refugio de una luz y una cómoda butaca; una narración destacada y por tanto, Sobresaliente.

MiánRos
http://mianros.blogspot.com/

lunes, 1 de febrero de 2010

El legado en Eroski, cortesía de M Jesús


Este es un regalo de mi querida amiga MJesus. Dice que mi libro se encuentra en Eroski, en la pirámide de los más vendidos.
Aprovecho este espacio para dar otra noticia:
El legado. La hija de Hitler se puede conseguir en las librerías de Chile, Argentina, y México.
¡Próximamente, según me ha informado Editorial Viceversa, estará en Venezuela, Perú, Colombia y Ecuador!

viernes, 22 de enero de 2010

Desde Buenos Aires, Esther González: su visión de El legado


Una de las cuestiones que más me interesan de una novela puede formularse como pregunta: ¿Cuál es la humanidad del relato?

En el caso de El Legado no vacilo en la respuesta: es la historia de un hombre condenado a arrastrar la cruz de su culpa hasta el fin de sus días. Hanussen es, en definitiva, una persona como cualquier otra: llevado por sus ambiciones, se engaña a sí mismo, se autojustifica, y no ve el abismo hasta caer en él. De allí en más toda su vida es solo una cosa: tratar de expiar esa culpa intentando impedir que el daño se propage.

Pero su poder fue mayor que el del común de la gente y sus ambiciones más extremas que las de la mayoría de las personas; el daño causado, entonces, tiene ribetes apocalípticos. Sus actos no solo afectan a quienes lo rodean —su grupo familiar, amigos, los empleados de su empresa—: devienen en guerra, en muerte, terror. Y justamente por eso es pequeña la posibilidad de que logre revertir las consecuencias nefastas de su ambición, y le exige una tarea hercúlea.

Alrededor de este eje se teje una historia que contiene tanto personajes y hechos de la Historia “grande” (Hitler, la Segunda Guerra), como cotidianos: las relaciones entre las personas, los afectos y traiciones, la familia, las esperanzas y amarguras cotidianas. Las que todos vivimos en la vida diaria. La fusión entre ambos planos está muy bien lograda; el lector pasa sin darse cuenta de uno a otro, una y otra vez. El resultado de esa fusión es que Hitler adquiere características tan humanas como la vacilación, la ignorancia, la confusión. Y, al mismo tiempo, la vida familiar de la descendencia de Hanussen es continuamente invadida por el plano de la gran Historia, la que puede tener efectos sobre toda la Humanidad.

No es una novela histórica; es una ficción construida sobre hechos que la Historia recoge como importantes, y a los que le da una nueva forma, un nuevo sentido, a la luz de esa ficción.

La relación entre el nazismo y el ocultismo está, creo, bastante extendida y debatida, y se ha escrito mucho sobre ella. Digo “creo” porque no es un área de la que sepa mucho. En El Legado esta relación se aprovecha con maestría. ¿Por qué? Porque rescata una idea afianzada en el inconsciente colectivo: el mago, el brujo, la entidad oscura, el hombre de las sombras con poder para manipular a los hombres públicos. Y con ella ofrece una explicación para el ascenso de Hitler que resulta coherente. La calidad de esta explicación radica en que se ha prestado atención a los detalles históricos tanto como a la lógica interna de la “magia” de Hanussen; y eso le otorga verosimilitud. Para mí, como lectora, es un valor fundamental de El Legado: sabiendo que es ficción, me convenció de esa ficción que muestra.

No deseo hablar de situaciones precisas, en honor a quienes aún no la han leído, pero no resisto el comentar que la idea del aprovechamiento de las emociones de la gente —y la forma con que se desarrolla esta idea— me resultó, como clave de la primera parte, fascinante.

Si inicialmente la historia es una historia de hombres, luego se convierte en una historia de mujeres. Son ellas las que, en definitiva, deciden sobre el presente y sobre el futuro. Mujeres fuertes, con capacidad para elegir, para soportar el dolor, para ir en contra de los convencionalismos, para seguir su propio camino, para defenderse a sí mismas y también a quienes aman. Si Hanussen se negó a reconocer que todo poder tiene un precio, ellas —desde Alice hasta Justine— lo saben, lo aceptan. En el fondo, los esfuerzos que hace Hanussen para evitar el desastre final los hace en contra de ellas: es a ellas a las que no puede doblegar, vencer, lograr que hagan aquello que él desea. Él, que dominó a Hitler, que fue artífice de hechos que afectaron a la Humanidad, que maneja un imperio financiero y manipula gente de todas clases sociales en más de un continente, que planifica jugadas de ajedrez a largo plazo… él no puede dominarlas. Quizás porque no quiere: son su familia, y él las ama.

Así, Hanussen, que ejerció un poder que exigía el sacrificio del amor y de la descendencia para existir, termina en manos de Alice y Sofía, justamente porque ellas poseen y ejercen un poder que, para existir, exige la presencia del amor y el amor a la descendencia.

Ambas clases de poder son imágenes especulares entre sí.

Creo que uno de los mejores aspectos de la novela es esto último, porque, en definitiva, Hanussen, Alice, Sofía, Albert, Oliver… quedan presos en su propia condición de seres humanos, y lo que sucede y lo que sucederá no es debido a la magia: ellos sienten y actúan como seres humanos.

La trama de la novela se extiende y entrecruza en diferentes caminos: una ambientación asociada con la descripción de sucesos históricos —el ascenso y caída de Hitler, la aparición del hippismo—; características de novela policial —la muerte de Will, las acciones de Klein—; las luchas individuales de los personajes para hacerse un lugar en el mundo —el taller de costura, los fondos para el Museo, por ejemplo—.

Sin dudas, la estructura de la novela, pensada y ejecutada en forma impecable, hace posible que estos diferentes caminos se incorporen hasta conformar una trama compleja y sólida, que atrae y lleva a leer El Legado en forma casi adictiva hasta la línea final. Valga como ejemplo de la calidad de esta estructura la precisión con que se introducen los personajes secundarios para anudar hilos de la trama. Por ejemplo, Rose aparece como personaje relacionado con la puesta en marcha del proyecto profesional de Alice, pero al mismo tiempo es quien salva la ignorancia de Alice con respecto a los sucesos en Europa (cuestión vital en el desarrollo de la narración); y luego su hija es motivo para que Alice se comunique con su padre, y a su vez ello es motivo para que se introduzca la idea de un laboratorio en manos de Hanussen, el cual a su vez tendrá importancia más tarde…

La prosa, fluida, claramente cuidada para no caer en extremos, y los diálogos, bien armados (hago una mención especial a los diálogos con la niña Sofía), se equilibran entre sí, dándole a la lectura dinamismo e impidiendo que el interés decaiga, cuestión que no es fácil de conseguir en una novela extensa.

Una mención particular sobre la figura de Welldone. Este personaje, envuelto en una nebulosa, siempre presente, nunca terminado de revelar, crea por sí mismo el eje más profundo de la trama. Si la forma de operar de Hanussen sobre Hitler aparece argumentada, descripta a través de técnicas y actos reducibles a tácticas y estrategias, el motivo último de estas acciones no llega a saberse… porque no sabemos quién fue Welldone y qué quería. En esa ignorancia se abre las puertas a reflexiones que quedan pendientes luego de la lectura de la novela. Welldone, que manipula el curso de la Historia como si fuera un dios y a través de una sabiduría que parece ser de un nivel superior, también parece patética y humanamente confuso en sus ideas e intentos. Por eso creo que el primer capítulo es importante: contiene las claves de lo que vendrá después. Welldone parece querer intervenir en el futuro de la Humanidad para bien de ella, a través de otorgarle conocimientos a ciertas personas, conocimientos que las harán poderosas… pero, ¿cómo elige a Hanussen y cómo lo convence de aceptar su oferta? ¡Por su ambición y a través de esa ambición, exacerbándola! En el capítulo 34, Alice le pregunta a John Klein: «¿Cree usted en el destino, John?». Él contesta: «Creo que lo que sucede es el resultado de nuestras acciones, para bien o para mal». Al igual que John, creo que El Legado no habla de la inevitabilidad del Destino, sino más bien de una profecía autocumplida: el poder en manos de la ambición no requiere de influencias astrales para conducir al desastre, porque a su servicio terminará quedando tanto el odio como el amor. Por eso, en sus últimas decisiones, tanto Justine como Oliver sintetizan, en sí mismos, toda la historia previa, y el final de la novela —esperado o no— redondea la historia con precisión de cirujano.

Una novela para leer, disfrutándola como tal, en su historia y en la forma de narrar esa historia.
También una novela para reflexionar.


Esther González

sábado, 16 de enero de 2010

Miguel Ángel Gómez Juárez, hace una reseña de El legado


Paseando por Internet, he encontrado un blog muy interesante: Me Gustan Los Libros, de Miguel Ángel Gómez Juárez. es un sitio dedicado exclusivamente a hacer reseñas de las novedades editoriales. Miguel Ángel hace una reseña de mi novela que aquí copio:

¿Existieron fuerzas ocultas que ayudaron a Hitler en la realización de sus deseos?

Si hubieran nacido descendientes con sus mismos genes, ¿cuáles serían las consecuencias?

La escritora Blanca Miosi afronta estas apasionantes preguntas en su novela "El legado. La hija de Hitler" (ed. Viceversa, 2009).

Las relaciones entre el Hitler y el ocultismo es un tema que cada vez ha ido cobrando más protagonismo para ofrecer otra lectura sobre lo ocurrido durante la Segunda Guerra Mundial.Este libro ofrece una propuesta sugerente sobre las relaciones entre Hitler y el enigmático Erik Hanussen, vidente de gran prestigio cuya vida y muerte siguen siendo un misterio. Hanussen es el protagonista principal de la novela, que comienza con una propuesta que otro extraño personaje llamado Welldone hace al mago. Le ofrece enseñarle los secretos de la magia: "Si lo deseas podré ayudarte. Obtendrás poderes que te servirán más que el dinero". Sólo hay una condición, no puede entablar ninguna relación sentimental, ni tener descendencia.

Guiado por Welldone, de quién aprende todos los secretos del ocultimo, Hanussen desarrolla unos poderes que le llevan a ser una persona influyente en él éxito de Hitler. Hanussen es quién le enseña a Hilter todo lo necesario para llegar a la Cancillería y establecer un reinado de poder e influencia sobre la gente. Esta parte de la novela es apasionante, asistimos a hechos históricos protagonizados por sus personajes principales, además de Hitler y Hannusen, por las páginas de la novela aparecen Himmler, Rudolf Hess, Goebbles, Rommel, Churchill, Aleister Crowley, etc., protanogistas de los principales acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial.

En el libro también se hace referencia a temas sugerentes como el oro nazi, las armas secretas nazis, la lanza de longinos, etc.

La autora se adentra también en otro tema de gran interés, la "guerra mágica" entre los servicios secretos británicos y el ejército nazi, intentando influenciar en el bando contrario con "armas no convencionales".

La segunda parte de la novela se centra en la familia de Erik Hanussen. El mago no cumplió lo pactado y tuvo una hija. A partir de aquí, se producen una serie de hechos que culminan con la aparición de una descendiente de Hitler. Si la saga familia continúa hasta la tercera generación, las consecuencias para la humanidad pueden ser desastrosas. Esta parte es la menos interesante, con personajes y situaciones algo rocambolescas. El libro plantea temas controvertidos que todavía son motivo de discusión. A la hora de tratar la figura de Hanussen hay un peligro y es creer que en el ocultismo hay una parte positiva que se puede controlar para el bien. La vida de Hitler y el "círculo de poder" que se formó en torno a él, nos demuestran todo lo contrario.

sábado, 2 de enero de 2010

Desde La Florida, USA, un comentario de Daniel De Cordova


A mediados del 2004, mientras ensayaba con los actores para el cortometraje: La Estrella de David, mi querida amiga Blanca Miosi me contó fragmentos de una fascinante historia que estaba desarrollando, ambientada en La Segunda Guerra Mundial.
Cinco años después, esa historia se transformó en su tercera novela publicada: El Legado: La hija de Hitler.
Blanca tiene una característica que la distingue: su prosa te atrapa desde la primera línea.
“El Legado,” además de nutrirse con precisiones históricas, aborda dos temas de interés:
.- El ocultismo como medio empleado por Hitler para lograr su ascenso y permanencia en el poder.
.- La posibilidad de imaginar al Führer dejando un linaje oculto, inspirado en una profecía.
Esta exquisita obra no lo dejará indiferente. La recomiendo.
Por cierto querida amiga, la causalidad destinó que este testimonio sobre tu magnífica novela, coincidiera con una fecha muy especial: tu cumpleaños.
Te deseo todo el éxito del mundo.

Daniel DC

lunes, 28 de diciembre de 2009

Desde Salamanca, España: Jesvel digital habla de El legado


Desde Salamanca, España:

En la entrada "para no olvidarlo" hablaba de la herencia de la II Guerra Mundial y de hasta qué punto es importante no olvidar la Historia. Entonces, TitoCarlos me recomendó la lectura de "El legado. La hija de Hitler" de Blanca Miosi. Desde luego, acepté la sugerencia, para empezar porque Blanca es compañera de El Recreo y una de mis mejores lecturas de los últimos años ha sido, precisamente, de otra compañera de esa misma comunidad (me refiero a "El pintor de Flandes" de Rosa Rivas).Hice la oportuna desiderata y la biblioteca adquirió la novela. Al igual que con El Pintor..., la lectura de El legado... ha sido todo un acierto. Hacía mucho que no me sorbía así un libro, sobre todo la primera parte y que una lectura no me servía tanto para tomar perspectiva de la Historia y del destino al que uno se enfrenta.En definitiva, creo que El legado... es una novela digna de ser leía y releída.

Jésvel Digital
http://jesveldigital.blogspot.com/2009/10/el-legado-la-hija-de-hitler.html

lunes, 21 de diciembre de 2009

LA TRIBUNA de Ciudad Real-Digital:


GROSSE DEUTSCHLAND


José Rivero, periodista de La tribuna, hace una análisis del fenómeno de los espectros del pasado político europeo:


Ahora a los veinte años de la caída de Muro de Berlín y de la consecuente reunificación de Alemania, vuelven a visualizarse los espectros del pasado anterior a 1989. Al igual que los pasados Mundiales de Atletismo de Berlín, han permitido celebrar los setenta y tres años del Olympiastadion, diseñado por Werner March en 1935 en otra celebración del pasado mudo. Pero no sólo los espectros políticos y económicos derivados de esa reunificación costosa; sino otras imágenes del pasado que deben ser interrogadas con detalle. Como ya ocurriera con la exposición de 2007 en el Deutschen Historichen Museum del Zeghause berlinés, sobre ‘La vida cotidiana en la RDA’; que mostraba los avatares y las vicisitudes previos al segundo hundimiento, el hundimiento del Socialismo Real vía Perestroika de Gorbachov y vía Glassnot de la vieja nomenclatura soviética y berlinesa oriental. El primer hundimiento, el de la cancillería hitleriana desarrollado espléndidamente por Joachim Fest, ya fue anotado cinematográficamente con un Bruno Ganz encarnando al mismo Hitler de abril de 1945.
Como si todos los espectros del pasado en sus formas fantasmales, tuvieran como única finalidad el retorno constante al presente. De ese pasado previo a las dos Repúblicas natas en 1949, ya la República Federal ya la República Democrática, derivadas de los sectores de ocupación de las potencias aliadas. De ese pasado de la Grosse Deutschland que ya era el Tercer Reich o el Reich de los mil años, vuelven a desplegarse miradas diversas.
Una Grosse Deutschland que desplegó conceptos anexionistas al amparo de la política del ‘Lebensraum’ o Espacio Vital; y desde allí se produjeron tanto la ‘Anschulss’ que se tragó a Austria y el más elaborado de ‘Drang nach osten’, para absorber Polonia o los Sudetes y desparramarse por el este antes de la Operación Barbarroja. Un este, el ‘Ost’, que ya tras 1989 produce lo que han llamado ‘Ostalgie’; es decir nostalgia pese a todo, por el modo de vida de la desaparecida República Democrática Alemana en sus cuarenta años de vida y en sus veintiocho años del cierre berlinés por el entramado lineal del viejo muro.
Quizás el desvanecimiento de la división territorial, operada tras la capitulación de mayo de 1945, se haya activado, lentamente sobre todo, con nuevas miradas cinematográficas: desde Alexander Kluge a Fassbinder, desde Völker Scholondörf a Wim Wenders. Por no hablar de esa mirada, monumental en su duración de más de quinientos minutos, provocada por el film ‘Shoah’ de Lanzmann, que han pasado este verano en la televisión nacional a horas intempestivas de un verano impertinente. Igual que resultó crucial para esas indagaciones de un pasado dividido pero antes unido y triunfal, el trabajo de Syberberg de 1977, ‘Hitler a film from Germany’; continuado años más tarde por ‘Un sueño alemán’. Un sueño raro del que alguien despierta tras la debacle del ‘Berliner mauer’ en su existencia iniciada en 1961. Como ocurriera con el ‘Good bye Lenin’, donde una vieja camarada regresa a la consciencia tras lo imparable de la historia. Un tráfago inquieto que se visualiza en los anuncios de Sony y Coca Cola sobre los edificios de Alexanderplatz, cerca de la Karl Marx Allee. Miradas prolongadas con ‘La vida de los otros’ de Floran Henckel o con ‘La ola’ de Dennis Gansel, que tratan de entender lo que fue pasando al compás de los acontecimientos.


Incluso desde nuestra orilla española, se han producido miradas sorprendentes desde la ficción. Como resulta de las novelas de Ignacio del Valle ‘Los demonios de Berlín’ y de Blanca Miosi ‘El legado: la hija de Hitler’. Para reflejar, que pese a todo, queda mucho por contar y por escribir. Que, pese a todo, la luz macilenta del ‘Führerbunker’ es aún un poco ‘dunkler’. Es aún, una luz oscura y apagada.


viernes, 11 de diciembre de 2009

De "Nazismo hermético", una crítica de Oswaldo Lilly


Una amiga me pasó este enlace: http://oswaldolilly.blogcindario.com/2009/11/02895-nazismo-hermetico.html, y mi sorpresa fue encontrar una preciosa reseña de mi novela El legado:

Se cuentan muchas cosas de Erik Jan Hanussen (1889-1933). Unos dicen que fue uno de los personajes más famosos de Alemania un poco antes de que los nazis ascendiesen al poder. Otros, que fue una víctima más del nazismo.

También se dice que no era alemán sino judío, y que su nombre verdadero fue Hermann Steinschneider. Y la primera pregunta surge como un torbellino: ¿Cómo pudo engañar a los nazis todos esos años, tomando en cuenta el odio de éstos por los judíos?

Y pues bueno, hasta cierto punto también es un misterio lo de su muerte, aunque una hipótesis muy clavada es que su debacle comenzó al tomar los nazis el poder el 30 de enero de 1933. Para entonces Hanussen se hallaba en la cima de su fama como mago y vidente de Hitler y sus allegados, pero fue entonces cuando se produjo el incidente, la supuesta visión (en una reunión privada de ocultismo) de aquél remolino de fuego que incendió el Reichstag y que fue, según afirman muchos, su sentencia de muerte.

No es que Blanca Miosi, autora del libro La hija de Hitler (El Legado) centre su historia en esto que he comentado, pero sí pone a Erik Jan Hanussen (o Hermann Steinschneider) como uno de los personajes principales de su espléndida novela.

El libro tiene como elemento central una maldición profética que un misterioso hombre llamado Welldone revela a un mago de circo muy al principio de la obra. Este mago resulta ser el famoso Erik Jan Hanussen, el vidente de los nazis, cuya relación con el Tercer Reich le pondrá en una posición de poder escalofriante.

Ahora bien: ¿Qué lleva a Hitler y Hanussen a mezclar su sangre? Para ello, la autora se mueve magistralmente entre la realidad y la ficción para relatar con gran erudición los avatares de todos los actores ligados para bien o para mal a Hitler y Hanussen, descorriendo el velo de la curiosa e irremediable forma en que el mago y el dictador forman el vínculo fatal.

Es esta una historia terrible y estremecedora dentro de un círculo totalmente hermético. La novela retrata las prácticas esotéricas y ocultistas que vincularon a Hanussen con los nazis hitlerianos, y que a decir verdad ya no son cosas tan ocultas para aquellos que han hurgado más allá de lo que dogmatiza la historia convencional.

¿Quieres conocer un poco más acerca del secretismo que rodeaba a Hitler y sus secuaces? Sumérgete en este libro y encontrarás más respuestas.
Yep.


http://oswaldolilly.blogcindario.com/2009/11/02895-nazismo-hermetico.html

¡Gracias, Oswaldo!

lunes, 7 de diciembre de 2009

EL LEGADO, desde La Bitácora de Sinciforma


Llevo muchísimo retraso en esta sección, ya que el libro que voy a reseñar hoy lo terminé de leer en septiembre, y ya he terminado otros dos desde entonces.


Este libro, el Legado, de la autora peruana Blanca Miosi, tiene un significado muy particular, porque es el segundo que leo por recomendaciones que me han llegado desde Internet. Además, si queréis cambiar impresiones con la autora podéis entrar en su bitácora: Blanca Miosi y su mundo. Como veréis, no se trata de una primeriza, ya que El Legado no es el único libro que ha publicado, ni será el último, por fortuna.


El Legado es un libro donde se narra, esencialmente, la historia de Erik Hanussen, un mago y experto en ocultismo, que tuvo cierta relación con Hitler durante su ascenso hasta conseguir el poder, y, también, de la familia de este mago. Se trata de un libro que, cronológicamente, abarca bastantes años y va narrando la vida de varias generaciones. Asimismo, se desarrolla en diferentes lugares geográficos. Como siempre, me estoy dejando muchas cosas sin aclarar, porque no quiero desvelar nada de la trama de la novela. Prefiero que lo hagáis vosotros, los lectores. Así que me voy a limitar, en lo que sigue, a hablar de cuestiones de estilo y a deciros lo que me ha parecido el libro.


Lo fundamental; El Legado me ha gustado mucho. Se trata de un libro completamente distinto a todo lo que suelo leer, cosa que ya suponía al leer las opiniones y la contraportada, pero ha resultado muy interesante de leer, muy original en mi opinión. El estilo narrativo de Blanca Miosi es muy elegante; se trata una prosa tranquila, bastante bella y natural, que se lee con mucha comodidad y con mucha facilidad. Precisamente, el punto más destacable de este libro es que "engancha". Lo leí en muy poco tiempo, porque una vez que te pones con el libro, siempre quieres leer un capítulo más antes de dejarlo. La trama resulta intersante, siempre estás con ganas de continuar para ver qué pasa con tal personaje, si encuentran tal o cual cosa, etc...


Se trata de una novela "de trama", esto es, tiene más relevancia la trama que los personajes, a pesar de que, esencialmente, haya un personaje central. No obstante, son cosas más universales, como el destino, el poder o lo misterioso o sobrenatural lo que gobierna el desarrollo de los acontecimientos. He hablado de sobrenatural; si bien la obra es realista, hay ciertas pinceladas esotéricas de las que no hablaré aquí.


El único punto flaco que leí en una crítica a El Legado es que no consideraba a los personajes lo bastante bien caracterizados. Es algo en lo que no estoy de acuerdo. En El Legado hay muchos personajes, entre principales y secundarios, muchos de los cuales tienen relevancia en la trama, que es algo bastante normal en una novela "de trama", como la he llamado antes. Los personajes tienen la caracterización que el lector necesita y, siendo sincero, no vi a ninguno mal caracterizado. Se profundiza más o menos en la personalidad de cada uno, pero son todos coherentes y razonables. Consigues, incluso, encariñarte o sentir pena por alguno. En mi caso, el personaje que más me llegó fue Sofía... y no digo nada más. En un libro donde la importancia está en la historia, es una caracterización bastante correcta.


Por otro lado, la ambientación y la información histórica están muy cuidadas. La descripción del ambiente que hace la autora de un pueblecito de Estados Unidos está muy lograda, y en un capítulo escaso te haces una idea del tipo de personas que viven allí y del tipo de ciudad en que estás. Después, hay detalles históricos descritos con bastante precisión, como un famoso atentado que sufrió Hitler, del que se hizo una película, y que se describe de manera muy fiel a la historia. Conozco ese hecho histórico concreto muy bien por una joya que tengo en mi casa, una serie de volúmenes sobre la II Guerra Mundial. Lo que describe Blanca Miosi acerca de la colocación de la bomba, de la forma casi milagrosa en como Hitler salvó la vida porque a uno de los que estaban con él se le ocurrió apartar con el pie la bomba, sin saber que lo era, es del todo riguroso. Son pequeños detalles que muestran el cuidado con que la autora ha querido ambientar los hechos históricos.


O sea, se trata de un libro muy recomendable que me alegro de haber leído. Bellamente escrito y que "engancha". Internet parece que es un buen medio para encontrar nuevos libros que leer, porque los dos que he comprado por lo que veía de ellos en Internet han resultado que no me han defraudado.


Juan

viernes, 27 de noviembre de 2009

Extracto de un artículo en la revista de la UNAM, donde se menciona El legado, por la célebre escritora mexicana de origen francés, Fabienne Bradu

La sombra ominosa de Adolf Hitler dominó el imaginario del
siglo XX. Fabienne Bradu se lanza a explorar las formas en que
el dictador alemán ha reencarnado como personaje de ficción.

RevistadelaUniversidadNacionalAutónomadeMéxico

Ignoro la razón de una reciente proliferación de
novelas hitlerianas en España, pero una rápida revisión
de algunos títulos muestra que este país es tierra fértil
para las ficciones habitadas por el fantasma teutón. La
más reciente: El legado, la hija de Hitler (2009), por
Blanca Miosi, así aparece reseñada: “El protagonista es
Hermann Steinschneider, un austriaco de origen judío
que trabajó en su juventud como mago y mentalista en
diversos circos ambulantes en los lejanos años veinte.
Su suerte cambia cuando recibe la visita del misterioso
señor de Welldone, que le ofrecerá lo que siempre anheló
poseer: poder, la posibilidad de convertirse en el mejor
mago del mundo gracias al verdadero conocimiento.
La ambición le ciega y acepta el trato, aun sin saber lo
que tendrá que ofrecer a cambio. Posteriormente se traslada
a Berlín y gracias a la mediación de Hans Ewers
comienza a frecuentar a la alta sociedad, ya con el nombre
de Erik Hanussen. Crea el ‘Palacio del Ocultismo’
y su fama empieza a crecer, auspiciada por los notables
clientes que visitan su casa. Es entonces cuando conoce
a Adolf Hitler y a gran parte de sus lugartenientes,
en un momento en el que todavía los nacionalsocialistas
son unos recién llegados al escenario político alemán de
entreguerras. Gracias a las técnicas esotéricas y de control
mental que le enseña, nuestro protagonista consigue
que Hitler domine el poder que le otorgan las masas,
influyendo activamente en su ascenso vertiginoso.
Se convierte en consejero personal del Führer, pero no
puede predecir lo que pretende realmente este hombre
al alcanzar el mando absoluto. Aterrado ante las perspectivas
intenta detenerlo pero ya es demasiado tarde.
Cae en desgracia al dar la noticia del inminente incendio
que destruirá el Reichstag, sede del gobierno alemán,
y su vida se convertirá en una pesadilla. Es entonces
cuando percibirá que no es tan fácil cumplir lo
acordado con Welldone. Su propia hija, Alicia, ha tenido
a espaldas suyas una relación amorosa con el mismísimo
Hitler, cegada por el amor que siente por él y negándose
a ver lo que es evidente para el resto del mundo.
Al comenzar la Segunda Guerra Mundial su padre le obliga
a huir a Estados Unidos sin saber que parte de la profecía
anunciada por Welldone estaba a punto de cumplirse:
le vaticinó que la sangre de su familia no debía
mezclarse con la del líder nazi, hecho ya consumado al
encontrarse embarazada su hija. El ocultista se refugia
en Suiza, mientras sigue tejiendo su red de contactos y
vigilando por la seguridad de su familia, perseguido por
las huestes de Hitler. Con sus conocimientos intentará
ayudar al bando aliado a ganar la guerra, pensando que
con ello podrá librarse de su maldición. Pero el destino
le sigue guardando sorpresas, ya que una vez acabada la
guerra se dará cuenta de que el peligro sigue latente,
que su mentor sabía lo que iba a ocurrir y él no puede
hacer nada por evitarlo. La historia personal de los protagonistas
se sigue desarrollando, naciendo después Sofía,
la hija de Hitler. Una chica especial a la que su abuelo intentará
sobreproteger, aunque ella tomará sus propias
decisiones. Generaciones venideras llegarán al mundo,
pero el patriarca siempre temerá que llegue el momento
en el que se cumpla la profecía. Y hasta el fin de sus días
luchará por sobreponerse al infausto destino que la vida
le ha deparado”.


El Premio Euskadi de Literatura en Euskera galardonó
en 2006 la novela de Harkaitz Cano, La boca de
la hierba, que imagina que Hitler no muere en Berlín
en 1945, que no pierde la guerra, se adueña de Europa
entera y toma un barco hacia Nueva York con la intención
de apoderarse de América. Tiene a Charles Chaplin
prisionero en una bodega del barco, víctima de la ira
del líder nazi, a quien no le gusta nada “El gran dictador”.


Pese a estos oscuros augurios, un crítico español
afirma: “En esta ágil, tierna y poética narración, Harkaitz
Cano construye una bella alegoría de la libertad
personal”. El VIII Premio de novela Alfonso X el Sabio
26 REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE MÉXICO
George Grosz, Dämmerung, 1922
coronó, en su edición de 2008, una novela de Juan Murillo,
Shangri-la, La cruz bajo la Antártica, cuya trama
es la siguiente: “En el año 2000, Eilert Lang, biólogo
noruego, formó parte de la expedición científica al Polo
Sur bautizada como Millennium Research 2000 junto
a otros ocho estudiosos sobre el efecto climático. Allí
descubrió un secreto terrible que le costó la vida a todos
sus compañeros y que también le hubiera costado la
suya si los americanos de la base Wichita no le hubieran
dado por muerto: una ciudad subterránea construida
por los nazis, la llamada Nueva Suabia, sede del
mausoleo de Hitler, que logró refugiarse allí tras la guerra
y que murió plácidamente en 1968. El nombre en clave
de ese lugar conocido como la base 211 es SHANGRI-LA,
una fortaleza inexpugnable que custodia, bajo la mítica
Antártida, el poder de la cruz gamada. Eilert Lang
consigue hacerse con documentos comprometedores
que demuestran la pervivencia del ideario nazi en una
logia llama Ultima Thule con ramificaciones en todo
el planeta, que a través de poderosas alianzas organiza
en la sombra la política mundial. Eilert lleva seis años
ocultándose para evitar a los sicarios de tan peligrosa
organización, pero decide poner fin a su calvario y se
pone en contacto con el periodista Simon Darden, redactor
jefe de The Guardian, para revelarle la existencia
de documentos clasificados que, de salir a la luz, cambiarían
el curso de la historia. Entre ellos una fotografía
del cumpleaños sesenta y ocho de Hitler junto a Eva
Braun y algunos de los grandes dirigentes nazis a los que
se dio por muertos en el führerbunker o desaparecidos
tras el juicio de Nüremberg”.


También habría que mencionar Los demonios de Berlín
(2009) de Ignacio del Valle o El mesías ario (2007)
de Mario Escobar o Los elementos del mundo (2009) de
José María Beneyto, pero sus tramas no nos esclarecerían
más el florecimiento de ficciones sobre el Führer
en el imaginario ibérico. Finalmente, cabe observar que
Hitler está conquistando el mercado de narrativa infantil,
señal de su excelente salud literaria como decía
en un principio. Da fe del suceso la escritora Judith
Kerr con un libro titulado Cuando Hitler robó el conejo
rosa, publicado en 2002 por Alfaguara en su versión española,
que “narra el exilio de Anna y su familia, primero
a Suiza y más tarde a París y Londres, huyendo de
Hitler debido a que su padre era escritor y, encima, judío.
Cuando tienen que huir, su madre sólo le deja llevarse
un juguete, Anna opta por un perro dejando atrás
a su conejo rosa con el cual sueña todas las noches e
imagina en manos de Hitler, un señor que no le parece
tan peligroso pues se asemeja a Charlot. Es una historia
que atrapa y que no deja indiferente como sucede
con El diario de Anna Frank, en ambas vemos reflejado
lo que sentían en unos momentos tan duros aunque
hay diferencias, pues Anna Frank sí que sufre en carne
propia el odio que sentía Hitler hacia los judíos mientras
que la otra Anna logra huir y vivir la guerra desde
Londres que, aunque sufre también los bombardeos,
no es un Campo de Concentración”.


No puedo garantizar los resultados de todos estos
planteamientos porque no he podido, ni he querido
leer esta reciente oleada española. Uno se satura rápidamente
de fantasmas tan extravagantes como Hitler
revivido. Por lo demás, me pregunto de qué depende el
éxito de una ficción führibunda: ¿de la invención de la
trama, de un estilo en filigrana o de unos trazos expresionistas,
de la osadía o de la perspicacia? Es difícil decidirlo,
pero le apostaría ante todo al talento del escritor.


En este sentido, ningún fantasma es garantía de
nada y, además, sospecho que nadie escoge sus fantasmas.
Más bien el escritor es escogido y creado por ellos.
Sin embargo, también cabría preguntarse por qué, fuera
tal vez de Morirás lejos de José Emilio Pacheco, México
no ha sido posesionado por esta obsesión. ¿Para cuándo
surgirá un Hitler resucitado en Ciudad Juárez o encabezando
algún cartel en el Golfo? El fantasma está en busca
de autores.

Fabienne Bradu

Nota: La reseña tan completa que publica Fabienne Bradu no la recuerdo de ninguna de las que hasta ahora han hecho de mi novela, por lo que agradezco el que la haya leído.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Una visión de El legado, por José Ramírez

Teniendo en cuenta la mayoría de opiniones acerca de tu novela que he encontrado en tu blog y en otras páginas de Internet, mi opinión no es muy original que digamos. Pues sí, me ha gustado tu novela. Incluso me ha gustado más que la anterior, La búsqueda. Creo que en parte porque se te nota una mayor madurez y seguridad a la hora de escribir, cosa lógica desde luego, a pescar se aprende pescando. Me ha gustado mucho esa forma que tienes de escribir, con un leguaje que yo llamaría limpio, sin frases complicadas ni descripciones rebuscadas, sencillo y fácil de leer, pero que no impide el imaginarse con facilidad cada escena ni sumergirse en la historia.

También me ha gustado la trama en general de la novela, que creo queda muy bien a pesar de la dificultad histórica que representa. La novela, al menos así lo veo yo, tiene dos partes bien diferenciadas: la primera o “histórica”, hasta la muerte de Hitler, y la segunda donde se narran los acontecimientos que les acontecen a los miembros de tan singular familia. A pesar de eso, ninguna de las partes queda descolgada de la otra y se equilibran muy bien.

Una de las particularidades de tu novela que más me ha llamado la atención es la “humanización” (por así llamarlo) que consigues de Hitler. Tratar a un personaje histórico de semejante peso como un personaje más de la novela, que hace cosas y participa en los diálogos como cualquier otro, pero sin despojarlo ni un ápice de su maldad ni de las terribles consecuencias de sus acciones, es todo un reto. Aquí me quito el sombrero en señal de admiración.

A pesar de que los temas de la novela, la Alemania de Hitler y el esoterismo, no son mis favoritos, la novela engancha y se lee con placer. Creo que es una visión original de la historia, pensar que todos esos hombres poderosos y sin escrúpulos estuviesen movidos en la sombra por poderes ocultos, al menos poderes en los que ellos creían, y que los acontecimientos que nos llegaron a través de los libros de historia son sólo la fachada de otros muchos sucesos que nunca llegaron a la luz. De hecho, recuerdo que en algún lugar leí que durante los juicios de Núremberg, la parte esotérica y ocultista del nazismo se acalló deliberadamente, para evitar que se viese a los acusados como simples chiflados. No sé si será verdad, pero el tema es interesante.

Otra cosa que me ha gustado es esa especie de dedicatoria/carta de presentación que aparece como una hoja suelta tras la portada de libro (al menos la edición que yo compré). Me parece un detallito muy simpático.

En cuanto a cosas que no me han gustado, pues la verdad es que no demasiadas. Una de ellas sería los capítulos mas “históricos” que insertas durante la primera parte de la novela. Entiendo que esos capítulos son necesarios para ajustarse a la historicidad de la novela, y que con ellos muestras los efectos de ese ocultismo y esoterismo en los acontecimientos históricos. Pero me parecen encajados un poco a la fuerza. Aunque tengo que decir que, después de rascarme mucho la cabeza, no se me ocurre mejor manera de hacerlo. Tratar de describir esos acontecimientos a través de otros personajes haría la historia un poco enmarañada y farragosa. En fin, probablemente tu solución haya sido la mejor.

Y por último, creo que el título de la novela hubiese quedado mejor como simplemente El legado, sin lo de la hija de Hitler. Más directo y misterioso, aunque también entiendo que bastante menos comercial.

En fin, dejo de aburrirte con mis desvaríos. En resumen, muchas gracias por tu novela, me ha gustado mucho, y me quedo a la espera de la próxima.

Un saludo
José (Juan Nadie, ElRecreo)

viernes, 30 de octubre de 2009

El legado, de Blanca Miosi: Pura magia


El Legado -la hija de Hitler- no es lo que parece.


Yo tardé en darme cuenta.


Para ser exactos, creo que fue cuando me encontraba en el tercio final del libro. La prosa sencilla y precisa te conduce por la novela como un adulto pasearía a un niño por un museo de historia. El adulto señala al niño una escena y le explica su significado de forma clara. El niño asiente.



Estuve a punto de salir de ese museo convencido de lo que acababa de ver, pero tropecé y me di cuenta de que en realidad estaba ante una ilusión.



Entonces fui consciente de que Blanca Miosi me había hipnotizado con su lenguaje, con sus idas y venidas, cambios de lugar y personajes, y comprendí que un lector afín a ese tipo de literatura, al acabar el libro se habría quedado satisfecho con lo que había leído.



Pero, desde esta humilde reseña, les animo a no dejarse llevar. Les animo a bajarse del carrito de la visita guiada, les animo, en definitiva, a tener los sentidos alerta y a elevar el nivel de percepción. Carajo, les animo a complicarse la vida. Porque, ¿nunca han tenido la sensación de que algo no cuadraba, de que “había algo más”?

Bien, les contaré un secreto: el sitio exacto dónde tropecé.



Fue en la página 240. Allí encontré un pasadizo al que se accedía a través de una protuberancia disimulada entre la novena y undécima líneas. Si quieren accionarlo deberán presionar dichas líneas con los dedos índice y pulgar –separados- y leer en voz alta el encantamiento que los librará de la hipnosis:



¿Sabes de dónde provienen las fuerzas que manejan el mundo? De lo oculto, de lo no declarado, de lo reguardado en lo más profundo de las mentes.

Entonces, descubrirán que lo que estaban leyendo estaba escrito sobre papel calca. Lo auténtico está detrás, grabado en el subconsciente, está en “el sótano”. Y deben bajar a él, antorcha en mano, sintiendo lo que se esconde detrás de El legado: un mensaje transcendental y devastador, claustrofóbico. No hay otra forma: deben bajar con Hanussen a ese infierno subterráneo de San Gotardo, a ese castillo de Blad, para darse cuenta de que no se baja a un lugar físico.



Hanussen es la conciencia del ser humano que llevamos dentro, al que odiamos y somos capaces de amar. Posee la sabiduría descansando sobre su espalda, posee riquezas, y tiene sobre todo, poder. Es la clase de hombre que, a lo largo de la historia, ha brotado de las entrañas de una mujer para sorprender al mundo, como un fruto exótico resplandece en medio de un jardín gris. Quizá una manzana primigenia.



Por eso, estoy seguro de que, dentro de un tiempo, retomaré de nuevo esa novela y la leeré con los cinco sentidos y la guardia alta, para que Miosi, la prestidigitadora que hay al otro lado del Atlántico, no vuelva a jugármela. Aunque no las tengo todas conmigo. Empiezo a intuir que las páginas cambiarán, que los personajes no serán exactamente iguales a la primera vez que leí “El Legado”.



Para terminar, les lanzo dos apuntes que barrunto mirando de reojo la bella portada:
¿Puede la maldad estar incrustada en los genes? Y, ¿Puede alguien transmutar la rabia de cientos de miles de personas en un poder que lo haga el rey del mundo?
Sí, piensen en un tipo enclenque y vulgar subido en un estrado arengando a una masa enfervorecida y acertarán.




Sergio Gros


lunes, 19 de octubre de 2009

El legado, por Félix Jaime Cortés, escritor.


Ayer terminé de leer “El Legado”, de Blanca Miosi. Tengo que confesar una vez más que me encanta la forma de escribir de esta magnífica escritora residente en Venezuela.
Ya me ocurrió con “La búsqueda”, otra novela suya, unas memorias más bien, en la que se cuentan los avatares que sufrió su marido durante la Segunda Guerra mundial, años terribles en los que llegó a estar incluso cautivo en Auschwitz.
Si “La búsqueda” me cautivó por su componente humano, capaz de ponerte la carne de gallina en cada página, “El legado” me ha gustado, además, por el componente histórico que refleja, la época convulsa de auge del nazismo, desde sus inicios, prácticamente nada más terminar la Primera Guerra Mundial, hasta el trágico final de su fundador, Adolf Hitler, en el búnker de Berlín.
¿Es posible reflejar algún rasgo humano del dictador más terrible que ha tenido la humanidad? Todos sabemos de sobra quien fue Hitler. Tenemos clavada en la memoria su imagen, aparentemente calmada, durante la celebración de los juegos olímpicos de Berlín en 1936. En aquella ocasión resultaban incluso entrañables sus gestos de viejo refunfuñón ante la implacable superioridad del atleta de color Jesse Owens. Seguro que la mayoría de nosotros recuerda también esa imagen suya, tan repetida e incluso parodiada por Charles Chaplin en su monumental película “El gran dictador”, de un Hitler al borde del colapso, gritando y escupiendo consignas destructivas frente al micrófono, ante una muchedumbre de miles y miles de personas.
Le recordamos también sonriente, tendiendo la mano en Hendaya a Francisco Franco.
Son las imágenes clásicas de un individuo que paralizó el corazón a millones de personas en todo el mundo.Los que hemos sentido fascinación por el personaje y lo que supuso en la historia de Alemania y del mundo, podemos manejar algún otro dato, como las innumerables películas que se han hecho sobre su trayectoria (“El hundimiento”, las dos o tres versiones de “Valkiria”, la ya mencionada “El Gran Dictador”, “Los últimos días de Hitler”, “El búnker”, la imprescindible “ser o no ser”...), o algunos otros libros buenos, como “El huevo de la serpiente”, de César Vidal, o “Crónicas desde Berlín”, de Eugenio Xammar, una joya que explica desde su gestación la llegada al poder de Hitler, reflejando a la perfección la tristeza y decadencia en la que había quedado sumida la Gran Alemania tras la Primera Guerra Mundial.
Blanca Miosi consigue con “El legado” ir todavía más allá. Es capaz, con ese estilo claro y directo que la caracteriza, de mostrarnos otros aspectos del monstruo, su lado digamos “humano”, puesto así, entre comillas, porque de humano, precisamente, el amigo Adolf tenía más bien poco.A través de la historia de Hanussen, un personaje real que ayudó a Hitler en su escalada hacia lo más alto, Blanca construye una trama perfecta, fascinante y sumamente atrayente. Resulta casi imposible dejar la novela hasta acabarla por completo.
Confieso que mi opinión podría resultar ligeramente subjetiva, porque como ya he dicho, siempre me ha atraído esa parte de la historia de la humanidad, esa locura colectiva que empujó a millones de personas no sólo a seguir como borregos a un líder mesiánico, sino a morir por él, o a exterminar sin ningún escrúpulo a todo aquel que fuera judío. Jamás he conseguido explicarme cuáles pueden ser los mecanismos que pueden lograr que un individuo de esa clase se perpetúe en el poder, y Blanca nos brinda unas cuantas claves en ese sentido. Simbología, psicología, orden, uniformidad, voz potente y sin vacilaciones... Hanussen le muestra a Hitler uno a uno los mecanismos para convertir a las masas en simples comparsas de los deseos de su dictador.
Hanussen consigue fortuna y prestigio entre los poderosos que rodean a Hitler gracias a su poder de predicción y a su singular psicología. Del fruto de la relación secreta entre el dictador y Alice, la hija de Hanussen (uno de los aspectos humanos a los que me refería antes, sin dramatismos y sin excesos, pero sumamente atrayente), nace Sofía, la hija de Hitler a la que hace referencia el título de la novela.
Hanussen, que ha sido capaz de moldear el carácter y la personalidad de su discípulo, resulta sin embargo incapaz de controlar la maldición que le predijo en su momento Welldone, un misterioso personaje que le había enseñado los secretos del ocultismo.
Resulta enriquecedor alternar la historia del nazismo en toda su extensión, desde esa prevención de Hindenburg al otorgar plenos poderes a Hitler (me parece magistral esa media sonrisa del dictador ante el vetusto canciller alemán), hasta el trágico final en el búnker del Reichstag, con la trama concerniente a la descendencia de los dos hombres, Hanussen y Hitler.
No quiero adelantar nada, por supuesto, pero os puedo asegurar que, una vez inmersos en la historia que con tanto arte despliega Blanca ante nosotros, no podréis abandonar el libro.
¿Cómo cae en desgracia Hanussen ante Hitler? No resulta extraño, pues salvo los dos o tres privilegiados que le acompañarían hasta las mismas puertas de la muerte (Goebbels sobre todo), era muy normal que todos los colaboradores cayeran más tarde o más temprano en desgracia a los ojos del dictador. Hitler fue quemando etapas hasta el final, sin importarle ni un ápice dejar cadáveres en el camino, y el de Hanussen fue sin duda uno de ellos. El ocultista profetizó el incendio del Reichstag, que se produjo efectivamente, y aquello fue el detonante de su caída en picado ante los ojos del fuhrer.
Poco después, la historia real nos dice que Hanussen fue asesinado por las SS, y abandonado su cuerpo en un bosque de Alemania. Es ese punto en el que acaba la realidad, y comienza la fascinante leyenda que nos propone Blanca Miosi.Como la escritora profesional que es, Blanca maneja a la perfección los cambios de criterio que nos plantea en su novela. Al tiempo que describe con sobriedad y rigor histórico los avatares del nazismo, cambia el ritmo al contarnos las peripecias de Hanussen, Hitler, y la descendencia de ambos.
Frases cortas, directas a los sentidos, con un ritmo inmejorable, sin concesiones. Un estilo personal que crea en nuestra imaginación la correspondiente recreación cinematográfica. Esa es precisamente la grandeza de Blanca como escritora. Por un lado, su desbordante imaginación y rigor. Por otro lado, su capacidad de humanizar a personajes a priori inhumanos. Por otro lado, su facilidad para recrear hechos históricos vistos desde un punto de vista tan respetable como singular.
Por otro lado... Podría pasarme horas analizando los aspectos que más me atraen del estilo de Blanca. Sólo puedo deciros que me gustan sus novelas, y que esperaré con ansiedad su próximo lanzamiento.“El legado” está resultando un indudable éxito, tanto de crítica como de ventas. En esta ocasión sí que digo con toda la razón que esta entrada no es más que mi humilde opinión, ya que Blanca ha recogido en su página críticas y comentarios de escritores y lectores infinitamente más prestigiosos que yo.
Resulta una delicia escuchar su voz en las innumerables entrevistas de radio que ya le han hecho, o en el vídeo de presentación de la novela que podéis ver en youtube.
Por si os apetece profundizar un poco más en el mundo de “El legado”, os invito a visitar su página en el siguiente enlace:http://ellegadoporblancamiosi.blogspot.com/Os aseguro que no os defraudará. Y nos ayudará también sin duda, porqué no, a esperar el próximo lanzamiento de Blanca, que seguro que se convertirá también por méritos propios en un rotundo éxito.
Reseña publicada por Félix Jaime Cortés en su blog:
Algunos Libros Buenos
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martes, 6 de octubre de 2009

El legado, Comentario de Julia Siles Ortega, Escritora

Hola de nuevo, blogueros... Esta vez os traigo buenas noticias. Este año las librerías se han visto -yo lo he visto con mis propios ojos- inundadas de novedades "históricas". Y casi todo lo que he visto pinta muy bien. Pero, claro, hasta que no coges el libro en cuestión y empiezas a pasar hojas no vas viendo quién saber hacer novela histórica y quién se limita a intentarlo. Porque escribir, escribimos muchos, pero escribir bien sólo unos pocos. Y ahí llego al meollo del tema que me ocupa hoy. Una gran historia, un gran tema, un grandísimo (y malísimo al decir de muchos) personaje, y una gran narradora. La historia: El Legado; el tema: el nazismo, aunque, a decir verdad, hay muchos sub-temas de lo más interesantes. El personaje: Hitler. Y la narradora: Blanca Miosi, en estado de gracia.

Como a estas alturas, y como devoradora compulsiva de libros que soy desde hace más de 30 años, ya desespero de que alguien venga y me sorprenda, he aprendido a disfrutar con las pequeñas cosas, los pequeños detalles, las pequeñas delicias que puede ofrecer una novela. Y ésta me ofrece muchos detalles deliciosos.


Podría haberse quedado en otra novela más sobre el nazismo, el holocausto y la guerra. Pero Blanca va más allá y construye una historia exquisita, una memorable saga familiar donde cada personaje te hace estremecer con sus personalísimas vivencias. No se queda en Alemania, sino que explora otros lugares, otros tiempos más allá del fin de la guerra y el "supuesto" suicidio de Hitler.


Historias como la de Albert, Sophia, Oliver o Justine hacen que reflexionemos sobre el eterno tema del propósito del ser humano. ¿Para qué estamos aquí y qué queremos ser? Hay un elemento esotérico, o mágico, no sé muy bien definirlo, que envuelve toda la novela de la mano de Erik Hanussen, una reflexión sobre el poder y lo que somos capaces de sacrificar para conseguirlo. Hasta dónde somos capaces de llegar...


Una lectura de lo más recomendable; un trabajo delicado y a la vez sencillo, con un lenguaje claro y asequible a todos los públicos. Una de las mejores lecturas de este verano que ya se nos ha ido...
Este comentario fue publicado por mi buena amiga:


Julia Siles Ortega

En su blog:

http://juyjo.blogspot.com/


lunes, 14 de septiembre de 2009

El legado, Conchi Moral


El Legado. La hija de Hitler de Blanca Miosi

Llevaba meses interesada en leer esta novela, desde que me enteré que se había publicado en España, pero no la encontraba ni en las librerías de mi ciudad ni en los centros comerciales. Un día, estando de compras en uno de ellos, la busqué y allí estaba esperándome. Había dos ejemplares, así que uno era el mío.

Llegué a casa y en seguida me puse a leerla. Desde las primeras páginas quedé enganchada. Sabía que sucedería pues el estilo de Blanca Miosi me gusta. Esto hizo que fuese pasando de un capítulo a otro casi sin darme cuenta. La intriga y la curiosidad, unidas al placer por la lectura, hicieron que casi me bebiera el libro.

La novela me ha parecido excelente. Creo que la autora ha sabido combinar perfectamente la historia real con la fantasía. Se nota la profesionalidad de Blanca al estar perfectamente documentada en los hechos históricos ocurridos en Europa y en el mundo.

Lo que más me ha gustado son las descripciones. Creo que las hace tan minuciosamente, con tanto detalle, sin prisas, como si fuera una pintora de estilo realista. Esto hace que el lector pueda imaginar sin problema todos los escenarios y las características de los personajes.

Cuando se describe con tanta exactitud cómo se debe de coser una prenda: cómo deben de hacerse los ojales, cómo debe de quedar pulcra por el revés, etc, etc, una se pregunta si la autora sería modista también. Esta parte me impresionó por los detalles ya que mi madre cosía para la gente de la calle y hablaba exactamente igual.

Cuando describe el cadáver, la descomposición que está sufriendo, con tanta soltura y objetividad, una se pregunta si Blanca habrá visto alguno en su vida real.

Y así, prácticamente en todas las descripciones.

Pienso que en esta novela se tocan muchos temas. Todos fueron, y son, muy importantes para la humanidad. El personaje de Hitler y los judíos, la lucha por el poder y por el dinero, el destino, el ocultismo y el poder de la mente, las religiones, la homosexualidad, el movimiento hippy, los avances científicos en medicina, etc.

Quizás me haya gustado tanto la novela porque estos temas los he estudiado, pensado y reflexionado mucho a lo largo de mi vida, siendo el del destino el que más comparta.

Para mí, la protagonista principal, Alicia, es uno de los personajes que más me caló. También quiero valorar el que la autora introdujera el personaje de Justine, que sería el prototipo de la mayoría de las mujeres mayores de los cuarenta de hace unos años.

El final me desconcertó. No me lo esperaba. En otras novelas el final se ve venir, en esta no pude imaginar que fuera así. De todas formas pienso que fue una manera inteligente de terminar la obra ya que daría pie a una segunda parte, más futurista (esto es una invención mía, lógicamente)

El estilo sencillo, las frases cortas, el no dejar cabos sueltos, hace de la novela un magnífico libro para leer sin cansarse. También sería un buen libro para hacer un debate.

Blanca, te deseo mucha suerte en las ventas y espero poder leer más libros tuyos.

Un abrazo,

Conchi Moral

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